miércoles, 9 de noviembre de 2011

Minihogaza de pan de candeal

No sé a vosotros, pero a mí el pan me encanta!
Puedo no hacerlo tan a menudo como me gustaría, pero el pan casero es algo que me resulta casi mágico! Y la sensación que se tiene al amasar me lleva directa a mi infancia, cuando jugábamos con la plastilina, la arena, el barro... enguarrarse pero bien, diversión asegurada!
Y ése olor de la harina al mezclarla con el agua... mmmmm! No sé si lo habéis experimentado alguna vez pero os lo recomiendo sin ninguna duda! Coged la harina, el agua, la levadura, la sal, lavaos las manos y a disfrutar!
Os decía que me parece mágico porque a partir de unos ingredientes tan básicos, se consigue al final un producto con tantas variedades como te permita la imaginación y tu propia pericia. Y, al menos en mi caso, un orgullo como con pocas cosas en la cocina. Ésa fue la sensación que tuve al hacer mi primer pan: orgullo sin límite! ^_^
Y eso era precisamente lo que necesitaba sentir ayer. Además de tener unas ganas tremendas de hornear! Así que me puse manos a la obra por la tarde, y en unas horitas hice una mini-hogaza para la cena, que estaba deliciosa (aunque quede mal que lo diga yo misma...) y dejó toda la casa con un olor fantástico.

Y como no sólo de cupcakes, tartas y demás dulces tentaciones vive el hombre, aquí os traigo la receta de este pan de candeal para que os animéis a hacer vuestro propio pan en casa. Merece la pena y mucho, de verdad!




Al ver el corte, y ya salibando no me quedó más remedio que pensar en algo para cenar que tuviese el pan como base...

Y como, casualmente, una tía nos había regalado un salchichón ibérico buenísimo, las ideas se unieron y....

Tacháaaaaaaaaan!!!!
Tostas con aceite y tomate, salchichón y camembert



Minihogaza de pan de candeal:

200g de harina de trigo candeal (o cualquier harina de fuerza, de las de panadería)
120g de agua tibia
2g de levadura prensada (suele estar en los refrigerados en el súper, cerca de la mantequilla)
1/2 cucharadita de sal (o menos, eso ya según gustos)

Ponemos la harina en un bol grande. En otro recipiente calentamos un poquito el agua, lo justo para que esté tibia y deshacemos en ella la levadura. Añadimos la sal a la harina, la mezclamos y luego agregamos el agua con la levadura disuelta. Amasamos esta mezcla en el bol, sin miedo, hasta que se separe de las paredes del bol. Nos quitamos los restos de los dedos, que os aseguro que se os quedarán pegotes ;), extendemos un poquitín de aceite por la encimera y seguimos amasando hasta que quede una masa suave y elástica (unos 15 minutos aproximadamente). Limpiamos el bol anterior, lo aceitamos por todo un poquito para que la masa no se pegue y ponemos la masa, a la que hemos dado forma de bola, dentro para que fermente. Es conveniente taparlo con un trapo, film transparente o su tapa para que no le caiga nada a la masa. Esperamos a que doble su volumen. Este tiempo dependerá de la temperatura de la habitación, cuanto más frío más tiempo tarda. En este punto tenemos que tener el horno precalentado a unos 220º con calor arriba y abajo. Podemos entonces pasar la pieza a la bandeja del horno, sobre un papel de hornear, o volver a volcarla en la mesa, deshincharla un poco, volverle a dar forma de bola y que vuelva a duplicar su volumen, es decir, una segunda fermentación. Yo lo hago, aunque lleva mucho más tiempo porque el pan luego es mucho más suave y digestivo y también gana en sabor a cereal; pero cada maestrillo tiene su librillo y como el tiempo a veces juega en nuestra contra, hay quienes prefieren que sólo tenga una fermentación.
Horneamos los primeros 10 minutos a 220º y otros 15 o 20 minutos a 200º. Sabremos que el pan está hecho porque al golpear la suela con un dedo suena a hueco.
Lo dejamos enfriar sobre una rejilla y a comer!!

Buen provecho!!
Vero.

1 comentario:

  1. Sin duda tiene una pinta estupenda... y me pregunto yo Vero, ¿por qué en Egypt no encontraríamos pan así si es lo mejor del mundo?
    Sin duda esa romántica cena a base de pan debió resultar sencillamente deliciosa.
    Y pensando un poco, tengo unos embutidos caseros de Aragón deseando ser combinadoscon vuestra hogaza, a ver cuando os pasais por Zaragoza y lo probamos.
    Un beso y gracias por una receta tan estupenda, la probaré.

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